LA SITUACIÓN DE LA ECONOMÍA Y SUS EFECTOS POLÍTICOS por el profesor Santiago Teves

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Las medidas económicas anunciadas por el presidente de la república tuvieron un rechazo categórico por parte de la opinión pública, debido a que contradice la realidad que viven la mayoría de los argentinos. La bicicleta financiara implementada el 10 de diciembre del 2015, provocó enormes desequilibrios fiscales y llevó a una insólita depreciación de la moneda nacional; y un déficit que hoy supera el 10% del PBI.

Algunos economistas plantean el riesgo de una hiperinflación en el año 2019 en virtud de un contexto internacional desfavorable. En efecto, el estancamiento de la actividad económica golpea directamente los costos de producción, y hace imposible sostener la competitividad industrial. En consecuencia, el impacto de los tarifazos congeló el consumo y llevó a parte de la sociedad a rechazar el peso, y atesorar en dólares, que en definitiva es un problema constante que padecen los argentinos hace varias décadas. Por ese motivo el gobierno tiene la necesidad de generar confianza no solo en el mercado cambiario, sino en la población, que creyó en las propuestas de cambios ostentadas en pleno proceso electoral del año 2015. Por ende, el gradualismo como programa económico fracasó provocando una recesión que no se había visto por lo menos en los últimos 12 años.
Por otro lado, el acuerdo con el FMI es inviable para la república Argentina por varios motivos. En primer lugar, el recorte de 300 mil millones de pesos que impactaría directamente en la obra pública, y parte del recorte deberían absorber las provincias. En segundo lugar las exigencias propias del FMI, teniendo como principal objetivo ajustar los salarios del sector público; y obligar a los estados provinciales a cumplir con las metas fiscales.


No obstante el gobierno debe evaluar seriamente el impacto que ha tenido la desaceleración de la economía global; y avanzar inflexiblemente en la consolidación y búsqueda de la confianza que le permita recomponer la relación con la clase media; y sectores asalariados. Además si se profundiza la brecha podríamos visualizar en los próximos meses, una reacción en cadena de algunos sectores populares, que pondrían en riesgo la gobernabilidad; aumentando considerablemente el conflicto social. ¿Cuál es el rumbo? ¿Qué pasará con la economía? hasta los economistas más funcionales a la actual administración consideran que la actividad económica disminuiría en el segundo semestre, donde prácticamente todos los índices serían negativos, provocado fundamentalmente por una decisión voluntaria y autoinfligida. También es cierto que no tenemos agenda del desarrollo, debido a la improvisación permanente de los esquemas macroeconómicos que no dan resultados, de hecho es el mismo programa implementado por el ex ministro de economía de la dictadura militar José Alfredo Martínez de Hoz.
A pesar de que la economía tiene enormes dificultades, no existen grupos políticos que quieren desestabilizar al gobierno, o si los hay son minoritarios. Pero es un instrumento utilizado por el oficialismo y los medios concentrados, para evitar debatir los temas centrales y reales que le preocupan a la mayoría de los argentinos.

En este contexto, la prensa monopólica tiene una actitud complaciente con respecto a las medidas implementadas, y es en definitiva el rol del blindaje mediático conferido por el gobierno nacional desde el inicio de la gestión. Sin embargo, el deterioro de la imagen del presidente, en las últimas horas fue advertido por las altas esferas gubernamentales, y se optó por la utilización de nuevas estrategias comunicacionales, que tengan mayor impacto en la opinión pública.
Por otra parte, la secretaria de comercio interior se encuentra ausente en la planificación y/o organización de su política de referencia de precios; y es realmente preocupante ya que los ciudadanos se encuentran en una situación de indefensión absoluta. ¿Quién defiende al consumidor? Nadie, el estado omite y es consecuente con los empresarios prebendarios que se benefician extraordinariamente, aprovechándose de una parte del sector productivo que hoy no tiene rentabilidad.


En resumen, la falta de confianza de la ciudadanía en el gobierno, deja con posibilidades a la oposición pensando en las elecciones del año 2019; y complica las apetencias de reelección de Mauricio Macri, ya que en cualquier contexto de balotaje perdería, siempre teniendo en cuenta la situación general de la economía del país.
Sintetizando, Argentina necesita del dinamismo y compromiso de todos los partidos políticos, para poder avanzar en una agenda de diálogo, que tenga como principal virtud la prudencia de las demandas sectoriales, resguardando plenamente los intereses colectivos de la república.

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