Alta fidelidad La convergencia perfecta arte-tecnología Denise Di Federico y Gisela Kraisman

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En este recorrido que la Fundación Urunday viene realizando con los actores principales que estuvieron involucrados en la idea, la realización y, prontamente, su futuro emplazamiento de este calco del David de Miguel Ángel, se abordaron categorías teóricas, anécdotas desde el seno íntimo y también conversaciones de taller en donde hoy en día se encuentra el calco del David, en estado de reposo.

 

Hoy, en esta su séptima edición, estuvimos en conversación con Gisela y Denise, las escultoras a cargo del escaneo, estratificación y realización del calco del David, allí en Buenos Aires. Denise Di Federico y Gisela Kraisman, además de ser escultoras, trabajan en la industria realizando piezas en 3D para diferentes empresas y museos. El resultado de esta combinación de saberes dio como resultado una sociedad entre las mismas que posibilitó el David y diversas réplicas de obras.

 

Denise Di Federico egresó de la Universidad del Museo Social Argentino y Gisela Kraisman es egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y a su vez ambas son artistas y ambas, en algún punto, científicas. Estuvieron de visita en Resistencia participando de lo que fue esa visita guiada y presentación formal del calco del David en el marco de la Feria Iberoamericana del Libro de Resistencia. De aquella reciente estadía logramos robarle una hora de su tiempo para que nos cuenten la maratónica misión que conllevó el proyecto.

 

 

¿Cuáles fueron los desafíos del proyecto?

 

El primer desafío del proyecto fue la propuesta en sí, que era replicar el David. Si bien ya habíamos impreso cosas grandes y teníamos experiencia en eso, que fuera el David le pone pimienta. No es lo mismo hablar de una obra de grandes dimensiones que estar haciendo este calco tan mítico, es algo que está en la cabeza de todos, que todo el mundo conoce. El hecho de que tenía que estar al exterior y teniendo en cuenta las características climáticas de Resistencia nos hizo pensar en otros modos de hacer, con la intención de ir por un material conocido, que ya estuviera probado, materiales que hayan resistido en el exterior, que tengan historia, casos, y claro, una ficha técnica que se pueda bancar las particularidades.

 

La impresión 3D en sí misma, en este tipo de obras no resiste. El plástico es muy poco mecanizable ya que, ante una posible corrección nunca queda prolijo, trae mucho trabajo de postproceso y más teniendo en cuenta los volúmenes de los que se trata la obra de Miguel Ángel. La idea surgió a partir de pensar este calco como tradicionalmente se hubiera hecho: hacer el molde y colar el material dentro. Esto no era posible ya que era un proceso muy invasivo con respecto al David de la Cárcova. Entonces elegimos escanearlo e imprimir el molde, para luego poder hacer el David basado en un material resistente.

 

Para la ejecución también fue necesario un conocimiento profundo en software, combinarlos para conseguir esa pieza única, sin perder fidelidad y sin que el archivo sea imposible de poner en una impresora, porque también los pesos de los archivos influyen. La reconstrucción digital que se hizo fue superponiendo el escaneo original que hicimos de la Cárcova, con archivos del David original de la Galería de la Academia de Florencia que son públicos. Ahí pudimos encontrar las diferencias y las certezas entre ambas piezas, con el objetivo de lograr el David con mayor similitud al original; de alguna manera también se confirmó que estaba bien armado el de la Cárcova.

Tiempos de creación

 

Tardamos aproximadamente un mes discutiendo el cómo, un mes de encuentros donde debatiamos decisiones y los caminos por tomar. Durante este tiempo hicimos un catálogo de los software a utilizar, en donde combinamos un programa de modelado llamado ZBRUSH, de uso libre, con otros tantos más para lograr exactitud y fidelidad tanto en el escaneo como en el modelado. El resultado de esta combinación nos dio la sensación de que íbamos a sacar un David mejor que el que teníamos escaneado de la Cárcova. Con un proceso tradicional no sé si es posible lograrlo en una semana con este nivel de similitud. La tecnología nos permitió aventajar al tiempo. Una semana nos llevó la reconstrucción orgánica del diseño y posterior a eso ya hicimos la impresión del molde.

 

Nuestra fecha era el 26 de junio y nosotras arrancamos a escanear el David el 1 de febrero, aproximadamente. El tiempo calculado de trabajo era de siete meses y tuvimos cuatro. Cuando comenzamos, en el medio, había que aprobar la estructura. Teníamos que aprobar los moldes. Había que verificar las pruebas. Un total de 150 partes numeradas e impresas conformaban el molde. Al encastrarlas todo calzaba en su lugar y generaba el contramolde donde se pudo concretar el David.

Sobre los procesos

 

El proceso fue el siguiente: generar un molde (generar los espesores y las divisiones), dividirlos, hacer el relleno, abrazar la estructura, laminar dentro del molde con resina resistente a la intemperie recargada con Carbonato de Calcio (en continuo hacer), dentro del molde fuimos poniendo poliuretano entre la estructura y el molde.

 

Cuando haces algo novedoso todo es un desafío, aparecen desafíos todo el tiempo.
Trabajando en el día a día éramos cuatro. Todo tenía que ir de abajo para arriba y a medida que iba creciendo íbamos pelando los moldes y lijándolo de abajo. Por ejemplo, dos de nosotros estábamos lijando los pies cuando todavía no estaba hecho el pecho. Los moldes estaban hasta la cadera y ya se estaban desmoldando los pies. El equipo completo de DryAda está conformado por Ricardo Soto, Adrián Vigil, María Soto y nosotras dos, en constante trabajo del día a día. Con respecto a la estructura los encargados fueron Facundo Álvarez, Marcelo y Nancy Santillán.

 

Lo que sentimos todo el tiempo que duró este viaje fue la buena energía que rodeó siempre el proyecto de este calco. De principio a fin sentimos un proyecto lleno de gente con energías positivas, agradecida de poder participar, desde el flete hasta la gente que trabajó en la estructura, la FU, hay un aura de positividad alrededor del David que nos parece importante recalcar.

¿Que representa para ustedes trabajar con esta tecnología?

Gisela Kraisman

 

Todos los museos del mundo, y más que nada los más importantes, tienen escaneado su catálogo en 3D para que quien no pueda visitarlos al menos pueda tener acceso digital a las obras. Yo -se señala Gisela- trabajo con escaneo y reproducción 3D hace más de quince años, y esta modalidad no estuvo en auge hasta hace tres. Hago trabajos para cine, teatro y televisión desde hace muchos años. Lo que le interesa al cliente es poder ver el archivo antes de su realización, antes de que sea tangible y elegir dimensiones y otras especificaciones.

 

El desconocimiento lleva a creer que, en un futuro, la labor del escultor va a ser reemplazada por la tecnología y no es así; solo se va a ver potenciada por cualidades como las que nombramos anteriormente. Con respecto a las esculturas 3D podemos catalogarlas como simplemente un material distinto más. Si uno no sabe utilizar la tecnología 3D nada de provecho le puede sacar, es más difícil que la arcilla. Hay veces en las que le quiero meter una esteca a la pantalla, porque no te obedece, y claro, la escultura no está ni en la mano ni en el material, está acá en la cabeza -dice Gisela señalándose la cabeza entre risas-.

 

Está claro que si un escultor estaba acostumbrado a la arcilla y un día te dan un bloque de hielo le va a costar más que hacerlo en arcilla, pero si sos escultor, al hielo le vas a sacar lo mismo que a la arcilla. Los que van a hacer escultura de nieve, la escultura la tienen adentro, no importa, no es que después se lo cambias por arcilla y no saben qué hacer con la arcilla. Esto es lo mismo, lo que pasa es que cuesta mucho que hagan el click, porque las ramas vienen divididas muy desde el comienzo, se separan muy pronto, entonces está el artista que va por el lado de la parte del artista y que nunca va a tocarse con el que viene de la computadora, es un prejuicio difícil de superar.

Denise Di Federico

 

Un ejemplo claro es que, hoy en día, los software devuelven cosas muy parecidas a la arcilla pero la gente y los artistas sospechan que no, no se entregan a utilizarlos como herramientas de trabajo y ahí llega el prejuicio. Con el objetivo de dar servicios de impresión, escaneo y capacitación 3D nació DryAda, la pyme que tengo y se define a sí misma como una idea, una imagen, un sueño. Un espacio en el que se puede plasmar en un lienzo, una escultura o una pieza única de impresión 3D.
En la academia siento que las dos ramas se separan muy rápidamente. En el ambiente industrial -por ejemplo, la automotriz- el uso de tecnología, como los robóticos, está muy naturalizado, ahora, si lo querés trasladar al arte es muy difícil. Si una va a un taller de escultura ve los diferentes materiales a trabajar: mármol, arcilla, metal, pero nunca se presenta al 3D como una herramienta de trabajo, ¿por qué no tener también la posibilidad de realizar una escultura en una computadora?.

 

Nosotras intentamos representar la unión de estas dos ramas: la artística y la tecnológica. La vinculación que hace la gente con el uso del 3D, tanto de programación como de la impresión viene por el lado de los videojuegos y la estética de los videojuegos nada tienen que ver con la escultórica. El modelado 3D no solo va a ser un fin en sí mismo, sino que va a permitir que esa escultura no salga de la computadora. Hoy en día haces tu propia muestra virtual, te pones el casco y recorres una muestra de un catálogo que aún no existe: el artista puede vender una obra sin hacerla.

No maten al pollito

 

Le contábamos al ingeniero que nuestro problema era la estructura grande que cumplía el rol de columna vertebral para soportar el calco; Entonces con ocurrencia nos dice: “Es como si tuvieras que hacer la cáscara del huevo desde adentro ¡Sin matar al pollito!” Que en este caso es la estructura. Mario Eduardo de Bortoli es el ingeniero, del que hablamos y muy sabiamente comparaba el proceso del David como hacer un huevo desde adentro. Imagínense, el David es una cáscara que adentro está contenida por el poliuretano y en el medio tenés la estructura. Entonces vos tenés que ir haciendo la cáscara sorteando el espacio de la estructura.

 

Es la primera vez que se hace de esta manera, porque siempre que se ven cosas de 3D terminan siendo impresas. Nunca habíamos visto que alguien haga el molde, por lo menos para una escultura, evidentemente para la parte automotriz si, pero en la industria se trabaja con la industria, debe haber moldes hechos. En este caso, como explicamos con anterioridad, fue calcular un molde, que se deforme con calor para poder quitarlo y, luego, lograr removerlo con ingenio. Creo que tiene que ver con la experiencia que tenemos como escultoras con mucho conocimiento de 3D y de software también, es una combinación especial.

Presente y futuro

 

Queremos amortizar la investigación. Tomamos muchos conocimientos, entonces creemos que está bueno el método para generar réplicas, no solo es un modo de conservar el patrimonio, sino que también sentimos que se logró un producto muy bueno, muy confiable y fiel. También puede ser la solución a otros museos o instituciones en clave de muestras itinerantes. Por ejemplo, cuando hay que llevar las originales o incluso en la necesidad de generar repositorios que cuiden y preserven la integridad de las obras. Por ejemplo, en México hubo un derrumbe y se perdió una pieza histórica, por suerte había un calco; Es posible reconstruirlo. La catedral de Notre Dame quemada estaba escaneada y las reconstrucciones se están haciendo en base al escaneado 3D con el que contaban.
Yo creo que cuando esto avance, las impresoras ya van a imitar todo lo que miren.

Contenidos: Guido Moro y Virginia Quirelli

Arte: Brian Ariel Dufek

Editor: Marcelo Nieto