Camino al corralito Por Mempo Giardinelli

0
138

Por Mempo Giardinelli

 

 El lunes pasado titulé mi columna en Página/12: “El principio del fin”.

Me ratifico en esa idea, a la luz del desastre económico provocado por el gobierno. Ni la cobertura de los medios que lo sostienen ni la mentira contumaz de sus bocazas, le alcanzan para seguir engañando. Ahora se la tiran contra Scioli, porque siempre recurren a algo que evoque a los “chorros del kirchnerismo”. Pero la sociedad lo que está viendo cada vez más claro es que los chorros son ellos. Y que al robo generalizado lo practica este gobierno: el gabinete, el nepotismo, los ceos, los gorilas oligarcas.

Van camino al corralito, como ya sugieren abiertamente algunos expertos. El síntoma más claro, que evoca al horrible diciembre de 2001, son los camiones de caudales que noche a noche llegan a Ezeiza cargados de dólares que embarcan en vuelos de American Airlines. Hay fotos a montones en las redes, que hoy suplantan, cada día más y mejor, a los diarios y la tele mentirosos.

Claro que, una vez más, el peligro es la violencia. Porque el gobierno, desde lo más arriba y hacia abajo, pisotea la Constitución y las leyes, desprecia la independencia del Legislativo, le lame el trasero al Judicial y se aprovecha vilmente de las debilidades y vacilaciones de una oposición política y gremial que aun teniendo honorables representantes y dirigentes no logra superar mezquindades y no se une ni con poxipol. Comentario que incluye, desde luego, a la izquierda ultra que juega –sin querer o queriendo– objetivamente en favor de Macri y de Cambiemos, como ya lo hicieron en las elecciones de 2015. Y sin una sola palabra ni un mínimo gesto de autocrítica.

El fascismo argentino de este tiempo se relamió hasta ahora. Pero sus propias desmesuras antinacionales, su torpeza administrativa y su pasión por las offshore y el choreo a mansalva los está llevando al colapso.

Por eso el desmadre económico de esta semana no es un problema de coyuntura, y ni siquiera es una cuestión de teorías económicas como quieren hacerle creer al pueblo decenas de charlatanes en la tele.

Estos tipos lo que quieren es que otra vez al pato de la fiesta (de ellos) lo pague el pueblo. Ya otras veces lo intentaron. Y quizás ésta fue la que les pintó mejor, pero fracasaron siempre, y van a fracasar ahora.

La reconstrucción será nuestra tarea. Sólo que esta vez, es de esperar, con mejor memoria, más veloces y con mucha más profundidad.

Dejanos tu comentario